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lunes, 30 de julio de 2018

Windows 10: Cambiar de IDE a AHCI sin reinstalar el sistema

En la HP Elitebook 2530P, tenía como disco duro operativo, una unidad mecánica HDD formato micro - sata 1.8. En las últimas ocasiones era tan lenta en el arranque, que me alcanzaba a preparar un café. Ya funcionando, el equipo era rápido. El arranque era muy frustrante y arruinaba la experiencia de uso.

Aclaro que el tema se basa en el sistema operativo Windows 10. Y damos por hecho que el BIOS del equipo debe tener la posibilidad de habilitar el modo AHCI. Si el BIOS no tiene esa posibilidad, es que no lo soporta (usualmente, se trataría de equipos anteriores al año de 2009, o equipos que no cuenten con tecnología Intel).

Investigando sobre el tema de los discos electrónicos SSD, encontré que pueden mejorar el uso y el rendimiento de los equipos, incluso algunos ''viejos''. Manos a la obra, me decanté por ponerle un SSD a la portátil.

Un disco micro - sata SSD, anda al rededor de los 3 mil pesos mexicanos. En mercadolibre hallé una solución asequible: Una unidad msata Micron de 128Gb, y un adaptador de msata a microsata. De ambos artilugios la inversión fue de más o menos 800 pesos. Y funcionó estupendo: Se enciende el equipo y ya desde luego se puede comenzar a trabajar en él. Nada que ver con los horrendos 10 minutos de calentamiento.

Las unidades SSD tienen su chiste para mantenimiento. En los mecánicos, se pueden utilizar herramientas como Hard Disk Centinel, HDD Repair, etc., para monitorizar su salud y estado de funcionamiento. En el caso de aquéllas unidades electrónicas, es requerido usar la herramienta propia del fabricante de la unidad, ya que incluso ayuda a las actualizaciones de firmware, cosa que no hacen las herramientas de terceros.

Micron ofrece su herramienta Micron Storage Executive (sección download storage executive) para monitorizar el rendimiento de la unidad SSD. Ya instalada la herramienta, se siguen las indicaciones para optimizar el funcionamiento. La propia utilería lo hace en automático, lo que excluye hacer toqueteos al sistema para mejorar el rendimiento (tales como anular el funcionamiento de svchost, indexador, modo hibernación, modo suspensión, optimización, etc., que tanto recomiendan los gurús de la Internet)

Un punto que resaltó la herramienta fue que el disco estaba en modo IDE, y debía cambiarse a AHCI para aprovechar al máximo el rendimiento. Viendo entonces en el administrador de dispositivos, en lo que refiere a los controladores de disco, había el modo IDE pero no el AHCI. Revisando las configuraciones del BIOS, tenía las opciones de IDE o de AHCI. Le dí en AHCI y el equipo ya no funcionó, teniendo entonces que volver a ponerlo en modo IDE para que funcionara.

Entonces, ¿como hacer que ese controlador AHCI sea instalado en el sistema, y pudiera funcionar? La primera opción es reinstalar el sistema operativo, habiendo habilitado previamente en el BIOS el arranque en AHCI, para que el programa de instalación instale en automático esos controladores.

Definitivamente no es viable, ya que hay que volver a instalar todo de nuevo. Y eso, asumiendo que efectivamente el sistema aplique ese controlador.

En respuestas Microsoft y en hardmicro.net ofrecen soluciones para activar el modo AHCI sin necesidad de volver a instalar el sistema operativo. Tan sólo hay que hacer unos ajustes al registro del sistema operativo Windows, reiniciar y listo.

Esta opción es más aceptable. Pero toquetear el archivo de registro tiene sus riesgos: Una clave mal modificada y adiós Nicanor, a volver a reinstalar el sistema. Muy riesgoso.

Una tercera opción, la hallé en enmimaquinafunciona.com, en la colaboración del usuario mikeeeee, la cual menciona estos pasos: (1) Clic derecho del ratón sobre el botón de inicio de Windows -localizable en la esquina inferior izquierda del escritorio-, clic en ejecutar, escribir msconfig; (2) Clic en la pestaña arranque (o inicio), marcar arranque a prueba de errores (o arranque seguro); (3) Reiniciar el equipo e inmediatamente acceder al BIOS, cambiar a AHCI, guardar los cambios, reiniciar el equipo de nueva cuenta que entonces funcionará en modo seguro; (4) Ya en modo seguro, volver a ejecutar msconfig, desmarcar arranque a prueba de errores; (5) Reiniciar el equipo en modo normal. Concluye señalando  No se metan con regedit sólo se necesita para arrancar en modo seguro para solucionar esto, muy simple.

[Otra forma de acceder a msconfig, es escribiendo ese término en el asistente Cortana, la cual indicará que es configuración del sistema - aplicación de escritorio. Clicas en esa opción y accedes a la consola de configuración para hacer los pasos 2, 3, 4 y 5 antes indicados.]

Me decanté por esta tercera opción. Y funcionó. Revisando el administrador de dispositivos, en controladoras ATA/ATAPI IDE ya apareció la controladora SATA AHCI estándar. Y ejecutando la herramienta de Micron, ya tenía a la unidad SSD configurada en AHCI.

Sinceramente no noté alguna mejoría extraordinaria en el funcionamiento del equipo. Para mis necesidades ya con el SSD arranca rápido y puedo trabajar a gusto, que es lo que me interesa.

Un punto a resaltar, es que la utilería Crystal Disk Info indicaba en el disco HDD, una temperatura de 40°; y del SSD marca 65°. La herramienta de Micron marca la misma temperatura, pero la considera como normal, ya que esa unidad msata es de grado industrial y su rango llega a los 70° sin problemas. Si hay un exceso de temperatura la unidad se autoprotege.

Lo anterior explica y justifica el por qué es mejor utilizar las herramientas de diagnóstico y de monitoreo que ofrezca la marca fabricante de la unidad SSD, ya que es más precisa y está diseñada para el mejor rendimiento del dispositivo.

miércoles, 9 de mayo de 2018

La pesadilla de HP Protect Tools Security Manager

Con la reciente actualización de Windows 10, la versión 1803, la maravilla de las maravillas fue la activación de Windows Hello; Que en el caso de la veterana portátil Toshiba Tecra A10, hizo que funcionara el lector de huellas. Pensé que eso mismo pasaría con la HP Elitebook 2530P ya actualizada, que también tiene lector de huella y es más moderna que aquélla. Pero no fue así.

Entonces decidí hacer procedimientos para que el lector de huellas de la HP funcionara. Bajé e instalé los controladores, pero no funcionó. El sitio web en inglés de HP, decía que para que funcionara el lector de huellas, debía estar instalada y funcionando la utilería HP Protect Tools Security Manager.

Esa utilería lo que hace es generar una serie de capas de seguridad, ya que está destinado a equipos de clase empresarial. Su propósito es proteger el equipo ante intrusiones, supervisar el uso que se le dé, y en caso de robo, dejar el equipo inutilizable (ni para desguace serviría, ya que la placa base queda inutilizada y el disco duro inservible. Lo recuperado de los demás fierros del equipo ni rentable es).

Tal seguridad llega a nivel hardware, protegiendo a nivel BIOS o UEFI cualquier intrusión. Pero, he ahí el pero: Simplemente no funcionó como se esperaba, ya que el lector de huellas no lo activó, pero creó una serie de incordios al propio sistema operativo. Por ejemplo, impidió la instalación de la actualización del antivirus, y no dejaba apagar el equipo.

Varios usuarios comentaban en los foros de HP, la dificultad de actualizar sus computadoras por la presencia de la utilería; Al no poderla quitar, se quedaron con sistemas XP, Vista, 7, 8 y 8.1. Otros decidieron deshacerse de sus máquinas. HP no ofrece la posibilidad de quitar la utilería.

Es un sistema tan eficaz, que aún siendo administrador, no se podía desinstalar. Es como usar una armadura de hierro, y no tener el desarmador para quitarla.

Intenté sin resultados, hacer una restauración del sistema. Simplemente no funcionó porque la utilería impidió cualquier cambio a nivel software.

Buscando en varios foros, y aplicando las soluciones que daban, simplemente no se podía quitar esa utilería. La única solución razonable que consideré fue volver a instalar en limpio el sistema operativo, con la consecuente reinstalación de programas. Y eso, asumiendo que no hubiera modificaciones a nivel hardware que impidieran la instalación del sistema operativo (hay que recordar que la función de la utilería es impedir a toda costa que otras personas saquen provecho del equipo).

Pero, he ahí la magia de la Internet. En un rincón perdido, désos que de plano no se considerarían, halle una solución: Utilizar el programa Revo Unistaller Pro. La versión demo válida por 30 días y 100% funcional, tiene la opción de desintalación forzada, que quita hasta aquello que no se deja quitar. 

Maravilla de las maravillas. Este programita Revo quitó toda la utilería, sus archivos y sus claves de registro, dejando el equipo limpio, lo que se dice limpio, de esa armadura tan rara y compleja. Así ya no tuve necesidad de volver a instalar el sistema operativo; E incluso, dejó en sus opciones de fábrica el BIOS de esta portátil Elitebook 2530P (que, por cierto, sólo llegó en sus épocas hasta Windows 7. Quizá resultó incompatible con Windows 10, y tal vez por eso el incordio); Lo que permitió volver a tener el control pleno del equipo, tal como apagarlo, hibernarlo, suspenderlo, y aplicar actualizaciones.

¿Vale la pena comprar la versión profesional de Revo? Pues, cara no es (28 dólares estadounidenses), pero es sólo para un equipo. La versión portable cuesta 35 dólares y la puedes usar desde una USB para limpiar varios equipos. Para los fines de quitar la utilería, la versión de prueba me fue más que suficiente. Quizá me anime y compre la versión portable. Digo, nunca se sabe cuando se puede ocupar, considerando que la licencia es de por vida.

Lo malo, para algunos, es que sólo funciona en ambiente Windows.

Como cápsula cultural, es de comentar que incordio se refiere a un tumor, y coloquialmente se refiere a una persona o situación incómoda, agobiante o molesta.

Y desguazar es desarmar una cosa para aprovechar sus componentes, como los automóviles, barcos, aviones y otros vehículos. De ahí que es incorrecto referirse como "deshuesar" ya que ello se refiere a quitar huesos.

domingo, 10 de enero de 2016

Cómo solucioné el problema del BIOS bloqueado y del bluetooth en la Elitebook 2530p

Siguiendo con la rehabilitación de equipos empresariales usados para mi uso personal, adquirí una segunda HP Elitebook 2530p. Ésta venía (a diferencia de la anterior) con licencia original de Windows 7 profesional (la otra era Windows Vista Business).

La primera Elitebook la actualicé con la primera versión gratuita de Windows 10, y no tuve problema alguno: Todo funcionó genial. Pero esta segunda máquina, la actualicé con la ''gran actualización'' de Windows 10 (la de noviembre de 2015). En esta actualización, puedes hacer instalación desde cero (en limpio) sin necesidad de aplicar desde Windows 7, usando la licencia de tal sistema y con eso Windows 10 queda válidamente activado.

Pero no reconoció el bluetooth, a pesar de que la máquina lo traía de origen. Todo lo demás sí lo reconoció (gráficos, WiFi, sonido, teclado, touchpad; solo instalar la utilería de ''launch buttons'')

Lo primero que intenté solucionar, fue la actualización del BIOS. La última versión es la F.21 (HP - 68PSU del 02 de agosto de 2012). El primer problema, es que el BIOS tenía clave, lo que impedía actualizar el BIOS. Intenté varios procedimientos que hay en la red, pero ninguno funcionó. Encontré una reseña de Mazzif donde explica su procedimiento HP Probook/Elitebook BIOS Password Reset Utility; al final de la reseña hay tres vínculos a vídeos de Youtube, y en la descripción de los vídeos, está el proceso de compra del programa.

A pesar de que la utilería la hallas ''gratis'' en varios sitios web, hay que tomar en cuenta que es un programa de pago, para realizar un procedimiento muy delicado que es retomar el control del BIOS de un equipo adquirido legalmente y cuyo anterior propietario bloqueó y no liberó (la propiedad legal la otorga un documento firmado por el vendedor). Obvio, no se garantiza al 100% que funcione, pero es peor invertir mucho dinero por el reemplazo de una placa base que quizá ya ni existe.

Compré el programa, lo apliqué conforme a las instrucciones, y listo: BIOS desbloqueado. Ahora sí, a aplicar la actualización del BIOS (que ya no está disponible en el sitio oficial de HP, pero lo localizas en diversos repositorios con la búsqueda de HP-68PSU)

Al hacer la actualización del BIOS, es requerido tener una memoria USB para hacer un respaldo del BIOS anterior, por si algo falla. El mismo programa de actualización va guiando el proceso. Importante: Leer y acatar las instrucciones, entre ellas, tener el equipo con batería al 100% y enchufado a la energía eléctrica; tener paciencia (se lleva al rededor de 10 minutos) y no apagar el equipo durante el proceso ni desenchufar el USB sino hasta que reinicie el sistema (esto porque en el USB se hace un respaldo del BIOS anterior, si falla la actualización, se reinstala el respaldo).

Actualizado el BIOS, revisé que el adaptador bluetooth estuviera activado. Estaba activado a nivel BIOS pero Windows 10 no lo reconocía (es más, no aparecía en la lista del administrador de dispositivos). Lo quité, lo volví a instalar, y nada. No aparecía.

Entonces, procedí a aplicar el controlador que procede, que es para Windows 7 profesional de 64 bits, siendo la sp44774. Una vez que concluye la instalación, aparece este mensaje:

''La aplicación que está tratando de uso se impide la apertura, ya que podría dañar su PC o provocar la pérdida de datos. Esto se debe a que algunas aplicaciones que funcionaban con una versión anterior de Windows podrían no funcionan de la misma manera con Windows 10.

''Vaya a la página web de soporte para el desarrollador de la aplicación, y comprobar si hay una versión nueva o actualizada de esta aplicación disponible para Windows 10''

Me dediqué a buscar por varios lados la actualización que el sistema requería, sin éxito. Incluso, en la página del fabricante (Broadcom) ni siquiera aparece el modelo de módulo bluetooth que lleva la Elitebook 2530P, que es la bcm92045nmd.

Hay decenas de controladores, pero ninguno me funcionó. Simplemente, ni siquiera aparecía en el administrador de dispositivos. Había llegado a pensar que el módulo estaba dañado y debía reemplazarlo pero, si el BIOS lo reconoce, es que sí funciona, pero Windows 10 se niega a reconocerlo. ¿Qué hacer?

Me encontré  por ventura un artículo de Jay Bokhiria, en el que explica tres procedimientos para que Windows 10 reconozca el hardware del bluetooth. De los tres procedimientos, me funcionó la número 1, que consiste en esto:

Buscar el archivo que se descomprimió durante la instalación del controlador sp44774. En este caso, la ruta es C: > SWSetup > 44774.

Como mi equipo trae sistema de 64 bits, elegí la carpeta Win64, y ahí elegir el archivo de instalación setup. Aplicarlo , y reiniciar el equipo. El reinicio tarda un poco más de lo habitual, ya que activa el módulo bluetooth. Verificas que esté tanto en el administrador de dispositivos y en el centro de actividades. 

Hay en el artículo mencionado dos procedimientos adicionales, por si acaso el primero no da resultados. Resolver estos incordios (BIOS bloqueado y el bluetooth) me llevó todo el fin de semana. Y valió la pena. Ya tengo un equipo al que le funciona todo al 100%.

jueves, 26 de noviembre de 2015

Aprende cómo adquirir un equipo de cómputo usado, actualizarlo, y no morir en el intento

Hace como 10 años me compré una PC de escritorio Gateway 3020M. Hace como dos años me compré una laptop HP655. ¿Que onda con esos equipos?

Pues bien, la Gateway venía con Windows Xp, la escalé a Windows 7, y por último a Windows 10. Y funciona bien, a pesar de que tanto Gateway como Intel afirman que ni siquiera podía escalarse a Windows Vista... Trabaja rápido y cero problemas. Trae un añejo procesador Intel D de 2.8GHz y 4Gb de memoria.

La HP, a pesar de ser un modelo reciente, venía con Windows 7, pero un procesador AMD E-1 de apenas 1.4GHz pero eso sí, con 6Gb de memoria. Cuando me conectaba a Internet con par de cobre ADSL, la velocidad de uso de la red era lento, acorde con la máquina. Pero ya con fibra óptica, la lentitud de navegación era detestable. De nada servía tener una Internet rápida con una máquina lenta.

Comprar un equipo nuevo... ni pensarlo. Yo quería una laptop de al menos 2GHz, pero están caras. Entonces, decidí ver que onda con equipos usados. Hallé dos maquinitas clase empresarial: Una Toshiba Tecra A10 del año 2009, y una HP Elitebook 2530P del año 2011. Usadas y de buen ver.

Ambas cubrían mi necesidad de mayor velocidad de procesamiento (superan los 2GHz). la cosa era ver si podían echarse a jalar con Windows 10. Éste sistema se anuncia como capaz de funcionar en modelos con bajas prestaciones, pero... He ahí el pero. Mínimo se requiere que tales modelos sean capaces de correr Windows 7, por lo de los controladores.

¿Qué se necesita analizar para comprar un equipo usado capaz de correr Windows 10? Esta es mi lista de revisión (o check list, le dicen):

  • Que sea capaz de correr Windows 7. En la página del fabricante del equipo, revisa la sección de controladores. Si tiene para Windows 7, lo más seguro es que funcionará con Windows 10.
  • Que sea apto para tener, al menos, 4Gb de memoria RAM. Esto, porque a pesar de que anuncian que W10 funciona con 1Gb de memoria, la realidad es que para tener una experiencia de uso aceptable, al menos debe poder con 2Gb de memoria (mejor con 4Gb o más).
  • Que el disco duro no esté dañado, con sectores malos o con errores. Esto, porque te implicará más adelante cambiar el disco duro.
  • Que cuente con su batería y eliminador.
  • Que cuente con su licencia. Si no la tiene, deberás comprar una.


Obvio, como son cosas usadas, pues depende que tan confiable sea el vendedor. Hay tiendas que se dedican al arrendamiento de máquinas, las recuperan, las rehabilitan, y las venden. En mercado libre las hallas, y pregunta todo lo que necesites saber.

El caso de la Toshiba Tecra A10.

Esta portátil es de clase empresarial. Cuenta con 4 puertos USB, unidad DVD, y algunas otras cosas que ni se usan (como puerto de módem telefónico, y puerto PMCIA). El sitio de Toshiba ofrece controladores para Windows 7 (originalmente de fábrica venía con Windows Vista). Trae un procesador de 2.5Ghz, y la compré con 4Gb de memoria (de origen solo traía 2)

Mejoras: Memoria de 4Gb, disco duro de 320Gb de 7200rpm (traía uno de 160Gb); licencia original de Windows 8 profesional (esa licencia la compré original a 500 pesitos, cuando Microsoft lanzó a la venta ese sistema operativo). 2200 de la máquina, 350 del disco duro y 500 de la licencia, nos da $3,050.00 pesitos, por una máquina que no le pide nada a las actuales (las que son para trabajo casero y laboral)

Controladores: Los obtuve del sitio de Toshiba. El BIOS es indispensable ponerlo a la última versión (en este caso fue la de 2009). Todos los controladores le quedaron bien, pero tenía el gusanillo de hacer funcionar la utilería de teclado. Pude obtener el controlador para Windows 7 para el teclado, pero me dio problemas de pantalla azul. La utilería del teclado controla el brillo de la pantalla, el modo de hibernación y el apagado del touchpad, pero entró en conflicto con los controladores de W10, aparte de hacer más lento tanto el encendido como el apagado.

(De hecho, algunos modelos de Toshiba recientes entran en conflicto al tratar de actualizar a Windows 10; y la marca recomienda, antes de la actualización, desinstalar todas las utilerías Toshiba, actualizar, y luego desde el sitio obtener e instalar las utilerías para W10)

Como medida de seguridad, antes de instalar un controlador, suelo hacer puntos de restauración. Así, al haberme dado lata el controlador, sólo tuve que restaurar a un punto anterior y asunto arreglado. Ahora enciende y apaga rápido. Trae sistema de 64bit.

Tampoco admite el lector de huellas; lo que no es inconveniente: basta con habilitar desde la BIOS una clave de encendido y listo.

Esta máquina la compré en mercado libre, a una empresa que se dedica al reciclado de portátiles.

El caso de la HP Elitebook 2530P

Esta maquinita es pequeña, y también tiene controladores para Windows 7. De origen solo viene con 2Gb de memoria, y le puse 2Gb más para que funcionara bien. Venía con una batería y un cargador genéricos. No enciende el led de energía ni el del disco duro, pero funciona tanto la energía (la máquina entra a modo de carga) como el disco duro (si no, no funcionaría). De origen usa Windows Vista también.

Mi intención con esta máquina era ponerle un disco duro de más capacidad (el de 160Gb de 7200rpm que traía la Toshiba), pero trae un juguetito que es micro-Sata (los discos ''normales'' de laptop son SATA de 2.5; y el de la máquina es de 1.8. Son caros los de ese tipo y no vale la pena la inversión -están a más de 1200 pesos los rígidos, y los SSD a más de 2000 pesos) Cuenta con solo dos puertos USB y unidad DVD.

Había leído en diversos foros que ambos led (el de energía y el de disco duro) a veces no encienden porque el cargador no es del tipo que debe llevar. Compré uno del que debe llevar, pero aún así no funcionaron los led. 

Al igual que con la máquina anterior actualicé la BIOS y los controladores, además de ponerle una licencia de Windows 7 profesional de 64bit original. Y de ahí, a escalarla a W10. Pero...

Al actualizarla a W10, la máquina comenzó a trabajar muy a fuerzas, y se calentaba demasiado. Pero con el uso y con las actualizaciones, al parecer ''se fue acomodando'', ya no se calienta tanto y ha tendido a trabajar con rapidez. También trae lector de huellas pero ajustando la BIOS, controlas el encendido de la máquina.

1900 de la máquina, 350 de la memoria, 1100 de la licencia, y 200 del eliminador, nos da $3,550.00 pesitos por una maquinita 100% portátil de clase empresarial.

Esta máquina la compré en mercado libre, con un vendedor ocasional con buena reputación en el sitio, y cero detalles en la máquina (salvo lo de los led que no encienden)

Reflexiones

¿Cuanto invertí en ambas máquinas? 3550 + 3050 = $6,400.00. El precio de una sola portátil, nueva, de más de 2GHz está mínimo en 8000 pesos. Y ambas con Windows 10 profesional de 64bit.

¿Por qué insisto en lo de ''clase empresarial''? Existe algo llamado ergonomía, que es el estudio de las condiciones de adaptación de las condiciones de trabajo a las características físicas y psicológicas del usuario. Las máquinas clase empresarial son ergonómicas de modo tal, que no cansa trabajar con ellas, y son caras porque son las que más estudios de adaptabilidad llevan. Ambas portátiles que adquirí y actualicé, traen la carcasa de aluminio y el teclado bastante sólido, además de batería de larga duración (mínimo alcanzan las 2 horas de trabajo; con todo puesto en modo ahorro de energía llegan a las 4 horas). La pantalla es de led antirreflejante permite varias posturas de acomodo para facilitar la lectura.

Ambas portátiles sí que aprovechan al 100% la velocidad de Internet que ofrece la fibra óptica: se conectan rapidísimo, descargan velozmente. Un video de Clarovideo o uno de Yotube lo descarga de inmediato, sin cortes; a pesar de tener modestas gráficas Intel. Trabajar con varios documentos a la vez, utilizar tres o cuatro escritorios (una genial herramienta de W10) es genial. No se puede pedir más a equipos para uso casero y laboral.

Por otro lado, las máquinas de clase empresarial están hechas para aguantar mucho, lo que se dice mucho. Por una empresarial te chutas 3 de uso ''normal''.

También ambas traen un minipuerto WLAN, al que le colocas un chip de celular y a navegar en Internet móvil; lo que resultaría algo ocioso en estos tiempos, ya que casi todos los teléfonos celulares pueden actuar como BAM, o bien, compras tiempo de uso de red WiFi para usarlo en sitios públicos.

¿Y que onda con la Gateway? Pues, como máquina de escritorio, le meto carga pesada, como lo es jugar juegos que usan tarjeta de gráficos medianamente demandantes (tales como Doom 3 y Quake 4); editar videos o fotografías. Su diseño es un híbrido entre máquina casera y máquina empresarial. Con los 10 años que tiene, funciona súper bien. Ésta trae sistema de 32bit, porque algunos programas que utilizo ''no casan'' con sistemas de 64bit.

El pilón.

Ya entrado en el tema, te comento que también eché a jalar dos antiguas PC de escritorio: Una HP 5700sff y una 5800sff. También de clase empresarial (y creo que las últimas fabricadas en México -las etiquetas indican que fueron Hechas en México). Éstas las compré usadas hace dos años.

También para uso casero y de oficina, cuentan con 4Gb de memoria, y procesadores de al menos 1.8GHz. Trabajan geniales y cuentan con controladores para Windows Vista y Windows 7, respectivamente. Ya escaladas a W10, tienen buen rendimiento, funcionan estupendo. No admiten tarjeta de gráficos, pero para el uso que se les da son geniales.

Un truquito para la 5700sff: como sólo llega hasta Windows Vista, algunos controladores pueden fallar, sobre todo el de sonido y el del video. Éstos los bajas del sitio de Intel y funciona en Windows 10.

Ya si quieres una máquina para ponerle tarjeta de gráficos, es cosa de ver en la especificaciones si lo admiten. De ser así, vale la pena la inversión.

Actualmente hallas máquinas empresariales clase HP 6000sff que cuentan de origen con Windows 7 profesional. Y no son caras (al rededor de unos 2500 a 3500, dependiendo el uso, si es sólo el CPU, o si incluye pantalla, teclado, cables y ratón), admiten hasta 16Gb de memoria y tarjeta de gráficos. Con menos de 5000 pesos te haces de una estupenda máquina.

¿Por qué me refiero a HP? Pues, porque son máquinas que he utilizado. Hay de varias marcas, pero es cosa de analizar qué tanto convienen. Quizá también sean de batalla las Lenovo (antes IBM). Ambas marcas de origen eran para empresas, luego arribaron al ámbito casero. Las que eran -en su momento- las de batalla eran las Compaq (baratonas, pero aguantadoras)

¿Conviene actualizar a W10? Yo creo que sí. Es un sistema que hasta este momento se muestra estable, muy fácil de usar; es la última versión de Windows que habrá (según Microsoft); y por lo menos, hasta julio de 2016, será gratuito a quienes escalen de Windows 7 o Windows 8.1

Mi recomendación: Antes de invertir en una máquina nueva, calcula que tan viable sería comprar un equipo usado y escalarlo. Quizá convenga -como en mi caso- comprar uno usado, rehabilitarlo y tener máquina para, mínimo, dos años. Si la Gateway me ha durado 10 años, contimás las demás que son empresariales unos años más.

martes, 21 de julio de 2015

Qué onda con la ''actualizacion'' del BIOS en las portátiles HP?

Pues con la tremenda presión por parte de Microsoft de ''apartar'' el nuevo Windows 10, viene de rebote un requerimiento de HP para actualizar el BIOS de las computadoras portátiles (notebooks), quesque ''mayor seguridad''.

Mi portátil es una HP 655, con Windows 7 profesional de 64bit, cuya versión de BIOS es la F27.

Ya con esos requerimientos, desde el sitio web de HP, conseguí la nueva versión del BIOS, la F29. El primer problema que tuve con esa actualización, fue que tardó mucho tiempo en aplicarse (más de 10 minutos). Una vez que se aplicó, reinició el sistema y parecía todo bien.

PERO, al encender la máquina al día siguiente, me topé con la sorpresa de que no pitaba al pedir la contraseña de arranque. Total, pensé que era cosa de configuración del BIOS, la revisé y todo estaba correcto. Al siguiente encendido (aparte de que no pitó), me percaté de que no tenía sonido, a pesar de que el administrador de dispositivos lo tenía como instalado y sin problemas.

Intenté de nueva cuenta instalar el controlador de sonido, pero casi al finalizar, salía un mensaje de error indicando que no se encontraba el hardware.

¿Qué fue lo que sucedió? Analizando el procedimiento, me di cuenta que el error surgió a partir de la actualización del BIOS. La probable solución hasta ese momento, era volver a la versión anterior. HP no recomienda hacer el ''downgrade'', y juran y perjuran que funciona bien. Pero los hechos exhiben lo contrario.

Es más: sugerían hacer una reparación del sistema operativo (con todo lo que conlleva) y probar si funcionaba. Pero no creí que eso era lo procedente, porque el BIOS va en la placa base y el problema no tiene relación con el sistema operativo ya que el pitido de la contraseña en el encendido no funcionaba. Consideré que el problema era la comunicación entre el BIOS y el hardware.

Total (me dije), si aplico la versión anterior, la F27, ¿que puede pasar? Puse manos a la obra, conseguí desde HP la versión F27 del BIOS, y el programa permite borrar el anterior y reinstalar el correcto. En este proceso, no tomó más de 2 minutos entre aplicación y re-encendido de la máquina, y volvió el pitido de la contraseña, y el sonido en la máquina volvió a funcionar como antes.

Me parece que HP no está tomando con calma lo de la actualización del BIOS. Debería sugerirla pero hasta que el sistema tenga, si a caso, el Windows 10, y no presionar para que desde Windows 7 se aplique. quizá en máquinas con Windows 8 si funcione, pero en la 7 nomás no.

Bien decía El Viejo: Si algo funciona, NO lo toques (aunque el fabricante diga lo contrario)