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lunes, 2 de octubre de 2017

Y así es como llega el ransomware.

Desde los albores de la masificación de la Internet, los programas maliciosos han estado ahí para hacerle saber a la humanidad que es cierto lo dicho por los papás y las mamás: Jamás aceptes algo de un extraño.

El caso del malware I Love You (VBS/Love Letter) causó problemas, muchos. Que llegue una carta de amor siempre es emocionante y excitante. Abrirla y que infecte al equipo lo es más. Y mucho más cuando todos los datos se pierden o son robados. ¿Quién te lo manda aceptar algo de un desconocido?

Y la humanidad no aprendió. El hecho aquel ocurrió en 2000, y desde 2013 a la fecha han habido otra serie de malosidades que ya no solo se conforma con hacerle ver su suerte al incauto: Ahora le secuestran sus equipos y sus contenidos.

El proceso ése se llama Ransomware. Básicamente consiste en la recepción de un mensaje redactado con técnicas de ingeniería social (alarmista, convincente, suplicante, sugestivo o sugerente, etc.), e invita a descargar un archivo adjunto o hacer clic en un enlace.


El mensaje puede provenir de suplantantes, esto es, usurpan identidades de oficinas del gobierno, comerciantes, prestadores de servicios, postulantes, o hasta conocidos. Usualmente es dirigido a instituciones o cuentas corporativas.

Primera línea de defensa: Jamás abrir archivos adjuntos no solicitados, mucho menos provenientes de remitentes desconocidos. Mucho menos hacer clic en enlaces embebidos en los mensajes.

Ya si tanta es la curiosidad, no intentar abrir o ejecutar el archivo sin antes escanearlo dos o tres veces con un antivirus actualizado o uno de la nube.

De igual forma, evitar hacer clic en las "actualizaciones" que ofrecen de la nada páginas web visitadas. Por ejemplo, en una determinada página puede aparecer el aviso de que debe actualizar algún programa, como flash player, macromedia, el propio windows, antivirus, etc. Las actualizaciones sólo se deben obtener de las páginas oficiales de los programas, no de los sitios que se visitan.

Segunda línea de defensa: Puede servir echar un vistazo a la cadena de remitente - destinatario. Usualmente, quien remite el ransomware se manda una copia del mensaje a sí mismo para seguimiento de la infección.


En el ejemplo, el aviso es alarmista advirtiendo un posible cierre de una cuenta, y para evitar ese cierre invita a dar clic en en enlace o descargar el adjunto. En otros casos puede ser el envío de una currícula laboral, un estado de cuenta, una notificación, fotos, programas, porno, actualizaciones, etc.


Hay muchas maneras de hacer que la gente se vea tentada a descargar el adjunto o hacer clic en el vínculo.

Hecho clic en el enlace, o descargado el adjunto, comienza el proceso de infección, que es tan silencioso que los antivirus no lo detectan. Al paso de unos cuantos minutos el equipo inicia un proceso de reparación automática que en la realidad es el ransomware encriptando los archivos de la máquina del usuario.

La encriptación hace inaccesible el acceso a los archivos, y hasta del propio sistema operativo; Acceso que solamente puede ser liberado mediante el pago de un rescate.

Tercera línea de defensa: Al comenzar el proceso de reparación, apagar de inmediato el equipo. Esto al menos detendrá momentáneamente la encriptación. Como el bicho comienza a funcionar tan sólo reiniciar el equipo, es necesario entonces aplicar un disco de rescate o de inicio.

Es probable que se pierdan algunos datos.

Cuarta línea de defensa: Hay que tener al menos un respaldo en un medio externo al del propio equipo, por ejemplo: disco duro externo, almacenamiento en la nube, etc. Hay programas muy buenos y gratuitos para hacer respaldos de nuestros contenidos, uno de ellos es syncfolders.

Esta última línea de defensa permitirá poder restaurar nuestros contenidos en caso de haber sido atacados exitosamente por el ransomware.

jueves, 12 de mayo de 2016

Reglas para saber cuándo es un correo estafa

El correo electrónico, como un medio eficaz de comunicación, también ha sido utilizado para estafar a las personas. Son miles de casos de personas que por aceptar un enlace engarzado en un correo electrónico, o aplicar un archivo adjunto, han perdido su patrimonio.

Los menos graves son los que se quedan con el usuario y contraseña del correo, las cuentas de banco, y las de acceso a dónde tengamos que usar contraseñas. O que usen tu computadora como bot para enviar correos basura.

Los peores son los casos de ransomware. Consiste en un archivo adjunto al correo electrónico, el cual se pide u ordena se abra o ejecute (puede ser un documento word, un archivo comprimido que contiene otro archivo modificado, una dirección web html, etc).

Cuando el usuario accede y hace lo que se le indicó, comienza el problema. Se instala el programa inserto en el archivo adjunto, y comienza a encriptar toda la información habida en la computadora, haciendo imposible acceder a los archivos propios. La única manera de recuperarlos, es pagar la extorsión.

Son tan geniales, tan hábiles quienes diseñan esos sistemas de extorsión, que aprenden de sus errores y cada vez hacen más fácil que las personas acepten los adjuntos, y hacen más difícil su neutralización.

Si alcanzas a ver que la máquina comienza a hacer cosas raras después de abrir o ejecutar el adjunto, apágala de inmediato. Una vez que comienza su trabajo el encriptador, el antivirus no sirve de nada. Puede que pierdas algunos datos, es lo de menos. Recuperas los otros retirando el disco duro y vaciando los archivos usando otro equipo.

Sin explicar en qué consisten las estafas (de eso hay decenas de referencias), lo cierto es que todas operan bajo una regla simple de ingeniería social, que es convencer y hacer que se tome como cierto el mensaje.

Nuestra intención es proporcionar las herramientas para saber cuándo un correo es estafa:

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Reglas básicas para saber si es un correo estafa:
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1.- Jamás te notificarán por correo. Toda notificación judicial, administrativa, de bancos, de empresas, toda notificación, ES por escrito en el domicilio físico registrado (casa, oficina). Las ''notificaciones', los ''avisos'', las ''advertencias'' hechas por correo electrónico no tienen validez. No les hagas caso. No te embargarán, ni boquearán tus cuentas.

2.- El mensaje debería ir personalizado, si acaso. Si dice ''estimado cliente'', ''estimado usuario'' o cualquier forma impersonal, ya lo sabes: es estafa. Aún así, antes de dar clic en el enlace o en el archivo adjunto, llama primero al teléfono oficial de la institución a cuyo nombre viene el mensaje, no al que venga inserto en el correo.

3.- Ninguna institución pública o privada está facultada para pedir datos de tus cuentas, o exigirte o sugerirte que ''des de alta'' una tarjeta bancaria para tener ''descuentos'', ''devoluciones'' u otras. Ninguna institución regala nada, menos las de gobierno..

4.- Ninguna institución pública o privada pone ligas o vínculos en sus mensajes. Te invitan a que copies y pegues la dirección, pero nunca incorporan vínculos.

5.- Ninguna institución pública o privada, ni persona alguna, te enviarán archivos comprimidos o archivos ejecutables. Eso es como la manzana envenenada de Blanca Nieves. 

6.- Si aún así, se desea descargar el adjunto, es requerido que antes de abrirlo se analice con el antivirus, con el antimalware, y con otro antivirus en la nube. Sí, suena paranoico, en estos casos más vale prevenir que lamentar.

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Ejemplos de correos estafa
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Los filtros anti-spam de los diversos servicios de correo electrónico, y de algunos programas de ofimática (microsoft office, libre office, open office, etc.), permiten detectar direcciones sospechosas de envío de correos estafa. Incluso son capaces de detectar ciertas macros sospechosas de los documentos (por eso es importante actualizar los programas)

Veamos algunos ejemplos de correo estafa:

Imagen 01

La dirección web inserta en un mensaje de correo electrónico, en el que se anunciaba que X persona nos había enviado un vínculo para acceder a consultar un documento que nos comparte alojado en un servidor web, nos lleva a una página con características similares al de la imagen 01.

La dirección ya no existe, pero los estafadores buscan páginas con seguridad débil para alojarse en ellas y conseguir obtener información de las personas.

Imagen 02

En la imagen 02, se observa la estafa. Invitan a poner el usuario y la contraseña para ''acceder'' al contenido que la persona X nos compartió. No importa quien es tu proveedor de servicio ni en donde esté alojado el contenido compartido, basta con que otorgues tu usuario y contraseña para tener acceso al documento..

¿Cuáles son los detalles que deben ponernos en alerta?

Obvio, cuando has puesto tu usuario y contraseña, el ''sistema'' te indica que ha habido un error, y que lo intentes de nuevo. Si aceptaste eso, ya has perdido tu cuenta.

Imagen 03
El mensaje referido en la imagen 03 contiene en sí, un ransomware. La dirección del remitente es falsa, por tanto, el remitente también lo es. El archivo HTML adjunto lleva a descargar precisamente el encriptador. Tampoco tengo cuenta en ''bank of america''.

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Hazle caso a Blanca Nieves: Jamás aceptes manzanas envenenadas. 
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Se puede decir hasta el cansancio la enseñanza del cuento; pero hay quienes insisten en mantenerse en su estado elemental y básico a cómo de lugar.

Hemos visto que el método de robo, de estafa, de infección, de extorsión, usa la ingeniería social  Solo nos queda recomendar:

a).- Extremar las precauciones ante emails de remitentes no esperados, especialmente para aquellos que incluyen ficheros adjuntos.

b).- Desactivar la política de Windows que oculta las extensiones conocidas también ayudará a reconocer un ataque de este tipo.

c).- Tener un sistema de copias de seguridad de todos nuestros datos y archivos. Ante una pérdida podemos recuperar nuestras cosas. Vale la pena hacer respaldos en dos o más medios externos cada semana.

d).- Si te cayó el ransomware, no pagues el rescate. Hacerlo alienta a que los extorsionadores continúen en su cometido. y se expandan cada vez. Así, en vez de pagar los 100 dólares por la extorsión, mejor compra uno o dos discos duros USB de 1 tera de capacidad, o aprovecha los servicios de almacenamiento gratuitos en la web.

e).- Mantén actualizado el sistema operativo, los navegadores web, los programas antivirus y los antimalware, al igual que los programas que usas en la computadora (lectores pdf, editores de imágenes, de ofimática, etc.). Por ejemplo, un navegador anterior a mayo de 2016 (anterior nos referimos a desactualizado o a una versión obsoleta) fácilmente es ''engañado'' por una dirección falsa haciéndonos pensar que es legítima; un archivo pdf modificado funciona en un lector atrasado.